Diciembre es un mes que emociona a los panameños por las diferentes festividades que se llevan a cabo: graduaciones, Día de la Madre, Navidad y fin de año. Sin embargo, muchos no saben que diciembre también es un mes en el que muchas personas sufren lesiones, especialmente los niños. Y no se trata de accidentes, sino de lesiones.

Pero ¿qué tipo de lesiones ocurren? ¿Y por qué debemos decir lesión y no accidente? Para comprenderlo, aclaremos dos conceptos clave:
- Accidente: se suele definir como un suceso inesperado que no puede prevenirse o cuya causa es desconocida.
- Lesión: proviene de la palabra latina laesio y se refiere a un daño en el cuerpo, causado por un agente externo que puede evitarse con medidas adecuadas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una quemadura es una lesión en la piel u otro tejido orgánico causada principalmente por el calor.
Ahora que sabemos que las quemaduras, a pesar de que socialmente se consideran “accidentes”, son lesiones que sí pueden prevenirse, debemos preguntarnos: ¿qué podemos hacer para reducir su ocurrencia? Lo importante es que toda la población panameña adopte el concepto correcto: no son accidentes inevitables, son lesiones prevenibles, y debemos trabajar juntos para protegernos y, sobre todo, proteger a nuestra niñez panameña.
Quiénes, dónde, cuándo y cómo se queman los niños
Para comprender por qué los niños se queman más en diciembre, debemos responder cuatro preguntas clave: quiénes, dónde, cuándo y cómo.
¿Quiénes se queman?
- Niños menores de 10 años, porque son curiosos, no tienen noción de peligro y dependen del adulto para su seguridad.
- Además, durante diciembre, algunos adolescentes también se exponen a riesgos al experimentar con fuegos artificiales.

¿Dónde se queman?
- En la cocina o fogones artesanales, donde hay ollas calientes, estufas y agua hirviendo.
- En lugares donde hay velas, luces navideñas defectuosas o pirotecnia.
- En espacios abiertos donde se usan fuegos artificiales sin supervisión adecuada.
¿Cuándo se queman?
- Durante las festividades: 8 de diciembre, graduaciones, Navidad y fin de año.
- En momentos donde los adultos están ocupados, celebrando o distraídos.
- En actividades donde hay poco control del uso de fuego, calor o pirotecnia.
¿Cómo se queman?
- Líquidos calientes: café, chocolate, sopas o agua hirviendo utilizada para tamales, que se derraman o que los niños jalan accidentalmente.
- Superficies calientes: estufas, hornos, planchas o velas.
- Pirotecnia: por manipulación directa o explosiones inesperadas cerca de ellos.
- Cables o luces navideñas: que pueden sobrecalentarse, ser jalados o mordidos.
- Fuego directo: velas, barbacoas o fogatas durante reuniones familiares.
Qué debemos hacer
⚠️ Prevención
- No dejar a los niños solos en la cocina, cerca del fogón o de ollas calientes.
- Mantener a los niños lejos de cohetes, velas y luces navideñas.
- Asignar a un adulto responsable durante reuniones familiares.
- Colocar las ollas en la parte de atrás de la estufa, con los mangos hacia adentro.
- Evitar usar manteles o telas colgantes que los niños puedan jalar.
- Alejar velas, encendedores y fósforos del alcance de los niños.
- Revisar cables y luces navideñas para evitar sobrecalentamientos.
- No permitir que los niños manipulen fuegos artificiales.
- Mantener agua o un extintor cerca en caso de emergencia.


❤️🩹 Primeros auxilios en caso de quemadura
- No aplicar remedios caseros como pasta de dientes, sabila, café o mantequilla.
- Enfriar la quemadura con agua fresca a temperatura ambiente durante aproximadamente 20 minutos.
- Acudir inmediatamente al centro de salud para valoración profesional.
Las quemaduras en la niñez no son accidentes inevitables, son lesiones prevenibles. Si la población panameña comprende los riesgos y adopta medidas sencillas de prevención, podemos reducir significativamente estos eventos y proteger a nuestros niños durante las festividades y durante todo el año.





