
Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha dedicada a reconocer y honrar a quienes han sido precursoras en la lucha por la igualdad de derechos y oportunidades. Los derechos de las mujeres son derechos humanos y abarcan, entre otros, el derecho a la salud, a la educación, a la vivienda, al trabajo, a la libertad, a la justicia, a la no discriminación y a una vida libre de violencia.
En este marco, el Ministerio de Salud destaca el lema de este año: “Derechos, Justicia y Acción por y para todas las mujeres y niñas”, reafirmando su compromiso con la promoción de la equidad, la garantía de derechos y la implementación de acciones concretas en favor de su salud y bienestar integral.

Asimismo, la Constitución Política de Panamá establece que “es función esencial del Estado velar por la salud de la población de la República. El individuo, como parte de la comunidad, tiene derecho a la promoción, protección, conservación, restitución y rehabilitación de la salud y la obligación de conservarla, entendida ésta como el completo bienestar físico, mental y social”.
Hablar de derechos en salud significa garantizar que cada mujer y cada niña tenga acceso oportuno, digno y de calidad a servicios sanitarios. Actualmente, se fortalecen los programas de salud materna y perinatal, priorizando el control prenatal oportuno y la reducción de la mortalidad materna. Se amplían los servicios de salud sexual y reproductiva, garantizando acceso a información, orientación y métodos seguros. Se desarrollan campañas de promoción de estilo de vida saludable enfatizando la lactancia materna, la prevención del cáncer de mama y de cuello uterino, la convivencia solidaria y la prevención de violencia contra la mujer en todo el ciclo de vida.

Los derechos en salud también incluyen el respeto a las decisiones de las mujeres, asegurar información clara y basada en evidencia, y eliminar cualquier forma de discriminación.

Hablar de justicia en salud exige corregir las desigualdades estructurales como las brechas en mortalidad materna y en la detección temprana de casos de violencia contra la mujer. El Ministerio de Salud impulsa la capacitación del personal sanitario con enfoque de género y derechos humanos, fortaleciendo una atención más humana, respetuosa y libre de discriminación. También se han reforzado los protocolos de atención integral a víctimas de violencia, articulando esfuerzos interinstitucionales para brindar apoyo médico, psicológico y social.

Y hablar de acción en salud significa pasar del discurso a los hechos. En este sentido, se continúa ampliando la cobertura de servicios en áreas rurales y de difícil acceso, reduciendo brechas históricas y garantizando que ninguna mujer ni niña quede atrás. Hemos realizado ferias de salud en diversas comunidades del país, acercando servicios médicos, de educación en salud y promoción de hábitos saludables a mujeres, niñas, y familias enteras.

Aprovechamos la oportunidad para reconocer la labor de las Madres Promotoras de Salud, mujeres que reciben capacitación en temas como lactancia materna, alimentación saludable, actividad física, vacunación, cuidado prenatal, higiene, prevención de enfermedades, prevención de violencia, quienes, se convierten en agentes activos de promoción de la salud y prevención de la enfermedad en sus familias y comunidades.


Invitamos a las niñas, adolescentes y mujeres a asumir un rol activo como agentes de transformación, fortaleciendo su voz, autonomía, empoderamiento y capacidad de decisión.
La participación de cada persona es fundamental para construir comunidades más justas, donde mujeres y niñas puedan desarrollarse plenamente, ejercer sus derechos sin limitaciones y gozar de un Panamá con salud y bienestar.
Autor:Patricia Isabel Gaitán Herrera. Doctora en Medicina Preventiva y Salud Pública.